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06
Jul
2014

Tarifa joven, otra frivolidad del legislador neoliberal

El RDL 8/2014, de 4 de julio, sobre medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, establece dentro de un maremágnum de medidas de todo tipo unas medidas dirigidas a los jóvenes dentro de las cuales descuella la bonificación de 300 euros durante seis meses de las cuotas de seguridad social por la contratación de jóvenes menores de 25 años. En una situación financiera dificilísima, a pesar del débil crecimiento, estas medidas de fomento de la contratación que se hacen a costa de la tesorería de la seguridad social, similares a otras como la tarifa plana, parecen dirigidas a secar las fuentes de la Seguridad Social pública como objetivo real, pues el declarado de crear empleo es bastante dudoso, a tenor de todos los expertos. Una bonificación o subvención difícilmente constituye un incentivo convincente para que las empresas creen empleo real, incluso cuando, como ocurre aquí, la bonificiación es compatible con toda clase de otras ayudas.

El excesivamente largo Real Decreto-Ley solo aborda el tema del empleo al final de su denso articulado, creando una estructura administrativa de seguimiento y control exuberante como pocas, titulada con el rimbombante nombre de Sistema Nacional de Garantía Juvenil y no obstante con escasa atención al núcleo esencial de las políticas activas de empleo, la figura del orientador de empleo.

En lo referente a la denominada tarifa joven, el art. 107 dice lo siguiente:

Artículo 107. Bonificación por la contratación de personas beneficiarias del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.

1. Las empresas, incluidos los trabajadores autónomos, que contraten de forma indefinida, incluida la modalidad fija discontinua, a una persona beneficiaria del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, mayor de 16 años y menor de 25, y en el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento mayores de 16 años y menores de 30, disfrutarán de una bonificación mensual en la aportación empresarial a la cotización a la Seguridad Social por un importe de 300 euros.

La duración de la bonificación será de 6 meses, estando obligada la empresa o el trabajador autónomo a mantener al trabajador al menos seis meses desde el inicio de la relación laboral. En caso de incumplimiento de esta obligación se deberá proceder al reintegro de la bonificación.

Asimismo, las empresas o trabajadores autónomos, estarán obligados a incrementar con la nueva contratación tanto el nivel de empleo indefinido como el nivel de empleo total, y mantener el nuevo nivel alcanzado con la contratación durante todo el periodo de disfrute de la bonificación. Para calcular dicho incremento, se tomará como referencia el promedio diario de trabajadores que hayan prestado servicios en los treinta días naturales anteriores a la celebración del contrato.

Esta medida será compatible con todo tipo de incentivos siempre que el importe mensual a cotizar por la empresa o el trabajador autónomo no sea negativo.

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