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11
Sep
2014

Ponencia García de Cortázar al XI Congreso AESSS

EL  FACTOR  DE  SOSTENIBILIDAD EN EUROPA

 

 

Ten cuidado con las cosas de la tierra

Haz algo, corta leña, labra la tierra

Planta nopales, planta magueyes

Tendrás que beber, que comer, que vestir

Con eso estarás de pie. Serás verdadero

Con eso andarás

Con eso se hablará de ti, se te alabará

Con eso te darás a conocer

 

Huehuetlatolli[1]

 

 

  1. 1.    Los sicólogos de las décadas de los 60 y de los 70 utilizaban frecuentemente el juego de palabras y de asociaciones de ideas, creado por Carl Gustav Jung, para bucear en el subconsciente de los pacientes. Pues bien, ahora que causa furor la moda retro y vintage, ruego a los lectores cómplices que viajen al pasado próximo  y se sometan al  famoso test de Rapaport. En este ejercicio sicológico, se presenta  un listado de términos, que a modo de estímulos o incentivos  seleccionados, provocan, como reacción inmediata, la expresión espontánea de asociaciones lingüísticas. Y aquí, sin más preámbulos, me atrevo a lanzar el término “factor de sostenibilidad” para que aquellos  que quieran someterse a este experimento, indaguen a bote pronto, sobre  los sentimientos (positivos o negativos) y las sensaciones que  les suscita   el vocablo en cuestión. Como autor de este artículo  me atrevo a proponerles  varias soluciones alternativas: recortes, ajustes, reducción, rebaja, futuro, consolidación, fortalecimiento, viabilidad, garantía. Elijan la que consideren más pertinente y no se preocupen por el resultado final .Ninguno ha acertado. Privilegios del sicoterapeuta.

 

  1. 2.     El factor de sostenibilidad, ángel o diablo de los economistas o de los juristas según se trate, comienza a extender su manto en toda Europa y, en un ejercicio de clonación, se propaga con una intensidad inusitada, penetrando en la mayor parte de los regímenes de pensiones de los Estados de la UE. De hecho, es posible que el factor de sostenibilidad sea  muy pronto, un concepto integrado y característico  del modelo social europeo e inseparable de él. De todos modos, algo se ha conseguido, al menos de cara a la opinión pública. Cuando se teclea en google “factor de sostenibilidad”, al menos en español, las referencias casi exclusivas son las pensiones, cuando por lógica, ese término podría ser aplicable de  una manera mucho más polivalente. En cambio, si la búsqueda la realizamos en inglés, las primeras entradas corresponden al medio ambiente. Por tanto, debemos ser más precisos y escribir factor de sostenibilidad de las pensiones ( pension sustainability factor)  para encontrarnos, vaya por Dios, con las  reformas introducidas recientemente  en el régimen de pensiones español. Habrá que plantearse patentar este término para conseguir derechos de autor  en beneficio de  nuestra Seguridad Social.

 

  1. 3.    Aunque el factor de sostenibilidad, en su sentido más estricto y más clásico, está ejerciendo y convirtiéndose, con su vis atractiva,  en la estrella de las reformas actuales europeas, existen  igualmente otros mecanismos de ajuste automático  de las pensiones, factores de sostenibilidad impropios, que tienen  asimismo, como finalidad, operando en el ámbito de la adecuación, equilibrar el sistema de pensiones en línea con la evolución de parámetros demográficos, económicos y financieros.    A este respecto, conviene destacar que, aunque hasta 2009 la crisis económica respetó la cuantía de las pensiones del primer pilar, probablemente por su función de estabilizadores automáticos (el segundo pilar en cambio sufrió los avatares del mercado), posteriormente los sistemas de pensiones han sido, por su incidencia en el gasto público, la víctima propiciatoria del sacrificio en honor de la consolidación presupuestaria. De hecho, en todos los Estados Miembros y en todos los Estados de la OCDE se han introducido reformas, siendo la medida más utilizada en la mayor parte de los países, el incremento de la edad mínima para el acceso a la edad de jubilación. Así, si con anterioridad los 65 años era la regla más general, actualmente los 67 años se ha convertido en el denominador común[2], apuntándose  ya en algunos Estados la edad de 68 y 69 años para un futuro próximo y aún más, tal como es el caso de la República Checa que tiene establecido un incremento progresivo de dos meses por año, sin tope máximo.
  2. 4.    Por otra parte, la Seguridad Social Europea, desechada la armonización de los sistemas de Seguridad Social, inició en su día un proceso de convergencia de objetivos con principios comunes que dio  lugar a lo que denominamos modelo social europeo, caracterizado por la variedad y multiplicidad de regímenes nacionales. Sin embargo, en los últimos años, se está generando, probablemente por la fuerza de los mercados y el impulso de la Comisión Europea, una armonización light atípica y espontánea  que alcanza también a alguno de los medios e instrumentos utilizados para la consecución de los fines propuestos. No se comprendería de otro modo, que en un cortísimo período de tiempo y sin acuerdo previo, se hayan producido en todos los Estados Miembros una serie de reformas que parecen responder a un modelo o plantilla básico  que marca a los legisladores el camino, permitiendo, eso sí,    tonalidades o intensidades diferentes. En este sentido, el Método Abierto de Coordinación partía de la base que los sistemas de seguridad social de los Estados Miembros estaban sujetos a problemáticas similares, siendo las soluciones o medidas a adoptar diferentes según las distintas legislaciones. Sin embargo, y aunque el Método abierto de Coordinación no obliga ni impone ni exige sino que sugiere, propone o recomienda, ha encontrado unos aliados excelentes en la crisis y los mercados que están aplicando una ley de hierro a través de la prima de riesgo y entrando a saco, con su demanda requisitoria de sostenibilidad económica ,no solamente en el fondo de los sistemas de pensiones ,  sino  también, aunque sea parcialmente, en el calendario de reformas así como en  el desarrollo y aplicación de las mismas.  Con ello se ha conseguido  que los ordenamientos internos, en materia de pensiones de los Estados Miembros, especialmente los de la Europa Occidental, se encuentren en un proceso  de aproximación del que destacan las siguientes características:

 

  • Equiparación de la edad de jubilación entre hombres y mujeres .Aunque la Directiva 79/7/CEE del Consejo, de 19 de diciembre de 1978[3], relativa a la aplicación progresiva del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en materia de Seguridad Social permite explícitamente  la diferencia de edad, el proceso parece imparable, en detrimento, claro está , de las mujeres.

 

  • Incremento del período cotizado exigido para tener derecho a una pensión completa.

 

  • Aprobación de las reformas sin contar con el consenso sindical ni con el acuerdo de los partidos no gubernamentales.

 

  • Ampliación del período de referencia que se toma  en cuenta para el cálculo de la base o salario regulador.

 

  • Congelación de las pensiones o descuelgue de las revalorizaciones del IPC.

 

  • Introducción de factor de sostenibilidad y vinculación de las pensiones a las expectativas de vida.

 

  • Potenciación del segundo y tercer pilar como fórmula para combatir el gasto público en los regímenes de  pensiones.

 

  • Disminución de la tasa de reemplazo.

 

  •  Eliminación de algunas modalidades de jubilación anticipada o endurecimiento de las condiciones o requisitos para acceder a dichas pensiones.

 

  1. 5.    De todos modos este proceso que podríamos llamar de  “acercamiento silente” de los regímenes de pensiones, provocado por el mantra de la sostenibilidad financiera (primer y único  mandamiento de los mercados), no es exclusivo de la Unión europea y se extiende a otros países de la OCDE aunque,  y así debe reconocerse, con una intensidad menor. En consecuencia, esta aproximación universal de los regímenes de pensión,  en una carrea vertiginosa en retroceso, puede ya ser considerado como uno de los efectos  de la globalización y una tendencia  de  presente que se reforzará en el futuro.

 

  1. 6.    Tasa de fertilidad, expectativa de vida, ratio activos y pasivos, son alguno de los elementos básicos que han sido tenidos en cuenta para impulsar las reformas emprendidas en Europa con un objetivo muy concreto: reducir el incremento previsto del gasto en materia de pensiones, potenciando  el equilibrio cotizaciones/pensiones y la autofinanciación de los regímenes de pensiones para evitar que el erario público tenga que asumir obligaciones mayores en este ámbito. Y lo curioso del caso es que se hubieran podido buscar otras alternativas o barajado otras posibilidades o eventualidades (incremento de las cotizaciones[4], mejora de la productividad, aumento de la tasa de actividad, trasferencias del presupuesto público al presupuesto de la seguridad social, búsqueda de fuentes alternativas de financiación, eliminación de las ventajas fiscales para los planes de pensiones, fiscalidad finalista etc.) Sin embargo, lo sorprendente del caso es que casi todas las reformas, con independencia de los partidos políticos gobernantes, (la diferencia entre los socialdemócratas y los conservadores es de simple matiz, intensidad, graduación o profundización de las reformas)  han seguido si no idéntica al menos similar  dirección, como si la “mano invisible” hubiera marcado una única senda de la que no se pueden salir los legisladores. En este sentido, es precisamente esa convergencia espontánea lo que caracteriza todo el proceso reformista de los Estados Miembros en el que los argumentos esgrimidos en los parlamentos nacionales son intercambiables y en el que la sostenibilidad aparece, genial hallazgo, como un componente esencial de la adecuación, en un paradigma de síndrome de Estocolmo que se enuncia, como un ejercicio de confusión, del siguiente modo: La sostenibilidad no es un fin en sí misma sino que se hace dependiente y se subordina a la adecuación que es el verdadero motor de las reformas. La justificación por tanto de estas reformas y recortes es, en último extremo,  garantizar la adecuación, lo que cuando menos resulta paradójico.

 

  1. 7.    Debe reconocerse que, desde el punto de vista de la sostenibilidad, las reformas introducidas  pueden ser consideradas como  todo un éxito. En efecto, las estadísticas de la OCDE (“Pensions at glance 2013”, página171) son concluyentes. Desde 1990 a 2010 el gasto en pensiones sobre PIB se incrementó en un 27% en los países de la OCDE. Las previsiones a 2060  muestran un incremento del gasto de las pensiones sobre  PIB en  Europa  de un 32 % (10,8% del PIB en 2010; 13,2% en 2060). Sin embargo, estas cifras pueden dar lugar a error y provocar, como consecuencia, la exigencia de nuevas reformas y recortes, siempre auspiciados por los fanáticos de la sostenibilidad caiga quien caiga. En efecto, si realizamos un estudio comparativo en  el área de nuestro entorno y tomamos como referentes  los famosos PIGS, (Italia, Portugal, Grecia) con el añadido de Francia por mor de la vecindad ,podremos descubrir  de qué manera las reformas introducidas en estos Estados, algunas similares a las nuestras, han operado en el ámbito de la sostenibilidad.  Además, con ello podremos también realizar un ejercicio meramente orientativo sobre lo que pueden ser las proyecciones de gasto sobre PIB en España hasta 2060,  ya que, lamentablemente, la publicación de la OCDE “Pensions at glance 2013” se cerró en noviembre del 2013 y la última gran reforma española es de  23 Diciembre del 2013[5].

 

  1. 8.     Comencemos con Portugal, cuyas modificaciones legislativas al dictado de la TROICA, por su condición de país rescatado, presentan grandes analogías con las que se ha introducido España. Portugal pasó del 4,9% del gasto sobre PIB 1990 en pensiones al 12,3% en 2009[6]. Sin embargo, esa tendencia alcista se modera vertiginosamente en el futuro, ofreciendo unos datos elocuentes por sí solos. En 2010 el gasto fue de 12,5% y para 2060, las previsiones son de 12,7%.

 

  1. 9.    Continuemos con Grecia. En el periodo 1990/2010 el incremento en gasto de pensiones  fue de 3,7 puntos. En cambio, las previsiones para 2060 señalan un ligero aumento de 1 punto porcentual, lo que implica claramente que se ha contenido sustancialmente la tendencia apuntada de los años anteriores. Similar comportamiento ha tenido Francia que aumentó su gasto de pensiones en el periodo 1990/2010 en 4 puntos porcentuales y que en cambio   entre 2010 y 2060 ofrece unas previsiones mucho más  moderadas con un crecimiento de solo 0,5 puntos porcentuales.

 

10. Sin embargo, si algún Estado puede pavonearse por el   éxito  en materia de sostenibilidad  y reclamar el número 1 en el ranking, ese es Italia que  ha adelantado a sus hermanos latinos por varios cuerpos. De hecho, introdujo una reforma  en 2010[7] que parece haber solucionado, aunque sea temporalmente, una crisis de sostenibilidad que parecía acuciante y desesperada. Valga para sustentar esta afirmación  la presentación una serie de datos. En el período 1990/2010 el gasto en pensiones se incrementó en 5,3 puntos. Sin embargo, las proyecciones a 2060 indican que el gasto   después de la reforma se reducirá en 0,9 puntos, lo que implica un cambio cualitativo que puede probablemente también predicarse de España aunque todavía el gran hermano que todo lo vigila (OCDE) en sus estadísticas no haya podido recoger, como ya se ha señalado, las proyecciones para nuestro país después de la última reforma.

 

11. También en otros Estados de la Unión la sostenibilidad de las pensiones parece comenzar a consolidarse, rompiendo la tendencia alcista y desoyendo los cantos catastrofistas que auguraban el colapso del sistema de reparto (Dinamarca por ejemplo, según las previsiones reducirá en el período 2010/2060 en 0,6 puntos el gasto en pensiones, Estonia en 1,2 puntos y Polonia en 1,8 puntos). No obstante, el éxito de las reformas en materia de sostenibilidad es más significativo y revelador si   tomamos los datos y previsiones de los Estados que no han procedido a introducir reformas de calado. Bélgica, según las previsiones de la OCDE, incrementará en 5,6 puntos los gastos de pensiones en el período 2010/2060. Luxemburgo, 9,4 puntos; Eslovenia 7,1 puntos, y Eslovaquia  5,2 puntos. La consecuencia y el corolario parece claro. El experimento latino ha sido un éxito en materia de sostenibilidad y probablemente el Poder económico ya se prepara a exigir a otros Estados de la Unión, una vez probado y comprobado que el resultado final complace a los mercados, que se apresten a mimetizar o calcar el escenario de los PIGS que, al menos en el campo de la sostenibilidad, han demostrado que son buenos y dóciles alumnos.

 

12. Para algunos gurús de la economía, la sostenibilidad es un fin en sí mismo. Un régimen de pensiones muestra fortaleza, únicamente si goza de buena salud financiera. En este sentido, cuando se habla de la adecuación y aceptación ciudadana, muchos economistas, en un ejercicio de “tancredismo”, introducen un nuevo factor: la seguridad. Mejor, poco seguro que mucho inseguro. Por ello, los defensores a ultranza de la sostenibilidad se declaran los primeros (¿únicos?) y principales  defensores de las pensiones y de los pensionistas y entienden que la adecuación, aun siendo importante (no les vamos a negar a estos apóstoles  el pan y la sal), debe quedar subordinada a la sostenibilidad que debe actuar como faro y guía de lo posible y realizable. A este respecto, se defiende que la sostenibilidad es el “ser” y la adecuación, el “deber ser”. La primera juega en el escenario de la realidad, mientras la segunda  se centra en el mundo virtual de los buenos deseos e intenciones. Sin embargo, se olvida que la adecuación es un elemento intrínseco e inseparable  de las pensiones  y el fin primario de las mismas. De hecho, la adecuación es el objetivo a conseguir  y la sostenibilidad el instrumento para ello y no al contrario. Un régimen de pensiones simplemente sostenible no es nada en sí mismo. De hecho, el régimen más sostenible es el de prestaciones 0 o el inexistente.

 

13. Por supuesto, también se podría argumentar del mismo modo con respecto a la adecuación. Un régimen perfectamente adecuado y protector pero insostenible financieramente, puede morir de éxito, por lo que a la postre no responde a los  criterios estrictos  de la adecuación. En consecuencia, el debate sostenibilidad versus adecuación no parece que pueda tener un vencedor claro. Por otra parte,  esa idea de que adecuación y sostenibilidad son dos caras de la misma moneda, no deja  de ser un simple hallazgo retórico o una declaración de buenas intenciones que me recuerda a los gritos de “unidad, unidad”  que se escuchan en algunas manifestaciones cuando los distintos movimientos o grupos políticos  corean sus gritos de guerra partidistas. Ahora bien, sostenibilidad y adecuación no deberían ser conceptos incompatibles. Por ello, me parecen justificadas las críticas que  ponen de manifiesto que el ejercicio europeo de las reformas  se ha volcado en unos aspectos muy concretos, olvidándose de otros que podían ser tomados en consideración, tal como se ha señalado en el número 6. Y es que muchas  alternativas se han desechado, o probablemente ni se hayan planteado con la fuerza necesaria para tener posibilidades de éxito. En efecto, el mensaje (para algún Estado, ultimátum) de los mercados globalizados ha sido en toda la Unión Europea el mismo: Sostenibilidad sin dañar la competitividad.

 

14. Por ello, reducido el terreno de juego, en la mayor parte de las reformas europeas se repiten los objetivos finalistas y alguno de los medios para su consecución. Baste un ejemplo concreto. Ante los peligros y riesgos de la sostenibilidad del régimen de pensiones se podría operar  fundamentalmente en dos campos generales: financiación, protección o en un mix de los dos (lo que en principio parece lo más equilibrado y lógico). Pues bien, según datos de la OCDE (“Pensions at glance 2013”, página 171) la cotización sobre los ingresos para la financiación de las pensiones públicas en 2012 disminuyó en la Europa de los 27 en 1,2 puntos porcentuales con respecto a 2004 cuando se ha calculado que, si solamente se operase sobre la financiación contributiva, las cotizaciones deberían incrementarse   actualmente en un 20% para garantizar el pago futuro de las pensiones[8] . Ergo, la apuesta ha sido clara. SI no es posible ni  deseable incrementar los ingresos a través de la financiación clásica ni se quiere introducir una financiación alternativa, la  única vía que queda para asegurar la sostenibilidad  es actuar directamente  sobre el gasto (protección), lo que incide, directa o indirectamente, en la adecuación de las pensiones. A este respecto, discrepo de los que piensan que los mercados, la globalización, los poderes supranacionales, la mano invisible o el Club de Bilderberg[9] tienen  como proyecto definido y prioritario   atacar la esencia y raíces  del  Estado del bienestar. No lo creo. Simplemente el deterioro y redimensión del Estado del bienestar es un daño colateral   Nada más.

 

15. Sin embargo, lo que me produce más tristeza es constatar que, en algunos casos, los problemas financieros (prima de riesgo) de un país, son debidos, además de  fundamentalmente, a sus propios errores , a la voracidad de unos agentes económicos (personas físicas, jurídicas o simples ordenadores) que representan o asumen la gestión de gigantescos fondos de pensiones de los trabajadores (segundo y tercer pilar) o de fondos de inversión constituidos por ejemplo a favor de todos los nacionales de un Estado[10] y que, con su actuación caníbal, fratricida, miope y codiciosa, están provocando ajustes y recortes sociales en algunos países, con los consiguientes  perjuicios y recortes de derechos laborales y sociales  que ,probablemente se volverán , me temo, contra  los propios titulares de dichos fondos.

 

16. En párrafos precedentes, he subrayado que las reformas introducidas por los Estados de la Unión están mostrando un comportamiento excelente a la hora de controlar el gasto y que, en consecuencia, puede hablarse de éxito en los objetivos de sostenibilidad. También me he referido en varias ocasiones a que de ningún modo se ha operado en el ámbito de la financiación que, por el contrario, en vez de incrementarse se ha visto reducida en la última década. Toca ahora por tanto analizar de qué manera las reformas introducidas en el ámbito de las pensiones han repercutido en la adecuación de las mismas. Para ello, nada mejor que continuar examinando la   publicación de la OCDE, “Pensions at glance 2013”, de la que se puede decir, cuando menos, que no es precisamente el mayor abanderado y defensor de las pensiones públicas, y analizar alguna de sus conclusiones. Para ello, vamos a fijarnos en un elemento central de la adecuación, la tasa de sustitución que es “un indicador del grado en el que los sistemas de pensiones de jubilación alcanzan su principal objetivo: reemplazar las rentas obtenidas durante el periodo de actividad laboral, manteniendo durante la jubilación una aproximación razonable al nivel de vida previo al cese en el trabajo[11]. Pues bien, lamentablemente en este aspecto, los resultados no son demasiado  satisfactorios ni prometedores. .En este sentido, trascribo las conclusiones de la OCDE: “Las reformas de pensiones realizadas durante las dos pasadas décadas han reducido las expectativas de pensión para los trabajadores que se incorporan al mercado de trabajo.  Trabajar más puede ayudar a compensar parte de esta reducción, pero cada año de cotización de cara a las pensiones futuras, darán, generalmente como resultado una prestación menor que antes de las reformas.”[12]… “Las recientes reformas han tenido como objetivo mantener o restaurar la sostenibilidad financiera, reduciendo los gastos de las futuras pensiones. La sostenibilidad de los regímenes de pensiones y la adecuación de los ingresos de las pensiones se ha convertido en el mayor reto para los legisladores[13]La tasa de sustitución después de las reformas es generalmente más baja que en el escenario de 1990”[14]  “   Los  pobres están siendo protegidos pero todos recibirán menos en el futuro”[15]

 

17. No se puede negar a la OCDE incoherencia en sus afirmaciones. Su defensa cerrada en favor de sistemas complementarios de pensiones (planes profesionales y privados) ha sido siempre clara y manifiesta. La crisis de los sistemas de reparto y su posicionamiento favorable  por los sistemas de capitalización aparece en sus declaraciones como una constante recurrente. Su apuesta por la sostenibilidad a toda costa en perjuicio de la adecuación conlleva  la necesidad de buscar ingresos alternativos para la vejez. Si se reduce la tasa de sustitución, los futuros pensionistas tendrán que suscribir planes de pensiones. Además en el horizonte planea una idea muy antigua que vuelve a tomar fuerza. Las pensiones públicas deben tener, como objetivo prioritario, aliviar y combatir ¿únicamente? la pobreza. Con ello,  se dibuja un panorama futuro  de rentas  mínimas para todos  y el desarrollo de un sistema de pensiones complementarias (profesionales o privadas) que permita, en su conjunto, aproximar la tasa de sustitución a los ingresos como activos.  Probablemente, por esas razones, algunos autores podrían considerar que las afirmaciones de la OCDE sobre el debilitamiento de la adecuación pueden ser interesadas ya que podrían servir a sus propios intereses. No lo creo pero conviene contrastar estas conclusiones con otra fuente. Y para ello, esta vez nos dirigimos a la Comisión Europea y al Comité de Protección Social.

 

18. Existe un informe titulado “Adecuación de las pensiones en la UE 2010/2050”[16] que nos puede ofrecer unas pistas objetivas sobre cómo han incidido las reformas emprendidas por los Estados de la Unión en el nivel de protección y en la tasa de sustitución. En este sentido, ya en la primera página en los mensajes que lanzan conjuntamente la Comisión Europea y el Comité de Protección Social se señala: “Los análisis de los cambios producidos en la tasa de sustitución para una determinada carrera de seguro demuestra que en gran parte la sostenibilidad de las pensiones públicas se ha conseguido en la mayoría de los Estados Miembros a través de la reducción de la futura adecuación. El reto es, en consecuencia, idear medios o instrumentos para recuperar la disminución  en la tasa de sustitución.[17]. No obstante, para despejar dudas  o interrogantes, los redactores del informe no se muestran pacatos al declarar “Las reformas de pensiones también han significado una transferencia de riesgo de los responsables de los regímenes de pensiones a los beneficiarios”, lo que ilustra de manera concisa y categórica, en una sola frase, aquello  que el autor de este trabajo se ha esforzado en recordar en párrafos precedentes.

19. Ahora bien, el informe de referencia no se queda en simples declaraciones de principios y ahonda en la pérdida real del nivel de protección “El análisis de los escenarios de tasa de reemplazo teóricas demuestran que como efecto de la reforma de las pensiones probablemente las tasas de reemplazo netas disminuirán al menos 5 puntos porcentuales (pp) en 17 Estados miembros entre 2010 y 2050,pudiéndose prever  que  en 11 de ellos  ,  esta disminución exceda en más  de 15 pp, para un trabajador con ingresos medios al  retirarse a los 65 años tras una carrera de 40 años. Esto puede indicar que muchos países, con el fin  garantizar una  pensión fiable y sostenible en el futuro se  han visto obligados a reducir los niveles de prestaciones  que se pueden obtener por un período de cotización determinado[18]. Además coincide con la OCDE al señalar “En ese sentido, la mayor sostenibilidad del gasto público de pensiones como consecuencia  del envejecimiento de la población se ha logrado en un canje parcial con la  adecuación”[19].

 

  1. 20.  Quizás todavía puedan plantearse alguna duda sobre la exactitud de estos datos y de estas afirmaciones. Por ello, lo más adecuado será buscar una fuente imparcial de la que nos podamos fiar. A tal efecto, nada mejor que  dirigirnos a donde de verdad saben de dinero y lo manejan: Suiza. Pues bien, en un estudio[20] realizado en el año 2012 por la Oficina Federal de  Seguros Sociales se señala “la tasa de sustitución de los Estados UE27 descenderá de 45% en 2007 al 36% en 2060”.Terrible profecía.

 

  1. 21.  No creo que, por lo menos hasta ahora, haya descubierto algo nuevo al lector. Probablemente, lo más significativo de lo que aparece en los párrafos precedentes es el desarrollo de un nuevo método de Coordinación abierta que , aunque solo sea parcialmente, ya no solo opera sobre los objetivos o principios, sino también sobre algunos instrumentos genéricos cuya implementación, eso sí, se deja a los Gobiernos nacionales. Ahora bien, o  el poder de convencimiento de la Comisión Europea, con el apoyo de la OCDE es enorme (estamos hablando de simples recomendaciones ante la falta de competencias de la unión en este ámbito) o existe una fuerza convergente y aglutinante que provoca un efecto mimético y adherente o   bien simplemente el camino emprendido es el único y  verdadero. Valga un ejemplo. La Comisión propone y recomienda, con el beneplácito y complicidad  seguidista y entregada del Consejo, que los Estados Miembros  actúen decidida y contundentemente para mantener y potenciar la sostenibilidad financiera de los regímenes de pensiones. Nada que objetar a este proceder que responde a la obligación de las Instituciones de la Unión de apoyar y completar la acción de los Estados Miembros en materia de Seguridad Social y protección social de los trabajadores[21]. Hasta ahora, impecable. Sin embargo, se da un paso cualitativo hacia adelante cuando este mensaje se acompaña con la mención del o de los  Instrumentos que se considera adecuado para tal menester. “Alinear la edad de acceso a la edad de jubilación a la expectativa de vida” “Armonizar la edad mínima de jubilación entre hombres y mujeres” o “revisar el mecanismo de indexación de las pensiones”. Claro está que los Estados Miembros no están obligados a seguir estas recomendaciones pero me temo que, si no lo hacen, las consecuencias pueden ser muy dolorosas.

 

22. Si revisamos las Recomendaciones[22] que anualmente se aprueban  y que más adelante se examinarán con más detalle, podremos constatar que las soluciones que se proponen a los distintos Estados Miembros son muy similares y que se repiten para  muchos  países. En este sentido, la gran diversidad de los regímenes nacionales  de Seguridad Social parecía propiciar una diferenciación de las alternativas y recomendaciones de  las Instituciones de la UE. Sin embargo  no ha sido este el caso. Tampoco debe descartarse que, en muchas ocasiones, Europa sea el chivo expiatorio de unos gobernantes nacionales  que no se atreven a emprender reformas si no es a remolque de Bruselas  y que buscan en todo momento, el apoyo, beneplácito e impulso de las Instituciones Europeas.

 

23. Esta línea de actuación convergente ¿espontanea? que puede detectarse en Europa en el campo de la Seguridad Social, convive y paradójicamente forma parte de  posiciones nacionalistas realmente “victimistas” que reivindican la idiosincrasia propia como salvación final y que  demoniza a la Unión Europea como fuente de todos los problemas y dificultades en una especie de  apropiación partidista y aprovechada del canto de Atahualpa Yupanqui  “Las penas y las vaquitas /se van por la misma senda / las penas son de nosotros/ las vaquitas son ajenas”. Pues bien, por mucho que queramos trasferir la culpa de todos nuestros males a la UE, la realidad es que cuando se trata de los regímenes de pensiones, políticos de distinta afiliación coinciden, entre sí y con la Instituciones Europeas. Baste un simple ejemplo: “Alemania debate la jubilación a los 80 años”; “Bruselas, plantea retrasar progresivamente la edad de jubilación a 70 años”; La edad de jubilación podría retrasarse a los 79 años”. En esta selección  he recogido citas o pronunciamientos de mandatarios  socialistas (Wolfang Clemens, Ministro de Economía del SPD alemán), políticos  conservadores (Piet Hein Donner, Ministro de empleo de los Países Bajos) y dirigentes europeos (Laszlo Andor, Comisario de Empleo y Asuntos Sociales de la Comisión Europea). En consecuencia, las reformas han sido vistas como una necesidad (“Es la economía idiota[23]), con independencia de adscripciones políticas. Quizás, la única diferencia apreciable es la extensión e  intensidad  de los ajustes que suelen variar o ser más matizados, dependiendo de las ideologías. También, en este sentido, el precio a pagar o pagado ha sido radicalmente distinto, según los distintos partidos políticos debido a  la intensidad de la respuesta/rechazo del  electorado propio a las medidas adoptadas.

 

24. Por no remontarnos a un pasado lejano y centrarnos únicamente  en Europa, voy a hacer referencia a un documento Agenda para unas pensiones adecuadas, seguras y sostenibles[24]”, que, conjuntamente con las Recomendaciones por países,  de las que hemos hecho mención en párrafos precedentes, ha influido e influye considerablemente en el devenir de nuestro proceso siempre inconcluso de reforma de pensiones y que sigue ofreciendo algunas claves para entender lo que se  puede estar cociendo en la próxima vuelta de tuerca, no por  más anunciada menos temida.

 

25. No ha debido ser fácil para la Comisión adentrarse en un campo minado, los regímenes de pensiones, cuando ya en el propio  documento se reconoce “la UE no tiene poder para legislar”. Quizás por eso, los pronunciamientos más importantes y categóricos se encuentran en la introducción y no en las conclusiones. Basten unos ejemplos “A menos que las mujeres y hombres prolonguen su vida laboral y ahorren más, no es posible garantizar unas pensiones adecuadas”; “En las próximas décadas disminuirá el número de personas en edad laboral”; “Estas perspectivas se ven agravadas por la actual crisis financiera y económica” “Los sistemas de reparto se ven afectados por la caída del empleo y los planes de capitalización por la caída del valor de los activos y la bajada de rendimientos”. Parece un  anticipo apocalíptico de lo que nos espera si no actuamos con contundencia en el presente para evitar que los  augurios se transformen en constataciones y dogmas. Sin embargo, debe reconocerse  una buena dosis de valentía a la Comisión  en este ejercicio de ventriloquía en la que  realmente ella expresa lo que los políticos nacionales piensan y no se atreven o no desean decir. De todos modos, la Comisión se adentra  asimismo en el campo, con frecuencia postergado u olvidado, de la adecuación de las pensiones. En este sentido   se reconoce con rotundidad que las reformas ya introducidas en los distintos Estados pueden dar lugar a tasas de reemplazo (relación pensión/ últimos salarios) más bajas. La solución  debería venir de una prolongación de la vida laboral y de los planes de ahorros complementarios de jubilación, siempre que estos sean seguros y  rentables.

 

26. El Libro Blanco enlaza y vincula las reformas de los sistemas de pensiones con la consecución de los objetivos de la Estrategia 2020[25]. A este respecto, recuerda las orientaciones ofrecidas en los Estudios Prospectivos Anuales sobre el Crecimiento de 2011 , 2012 , 2013 y 2014[26] (pistoletazos de salida de los Planes Nacionales de Reforma y orientadores de los mismos) que, a grosso modo, pueden resumirse así:

 

  • Vinculación edad de jubilación a esperanza de vida.
  • Desincentivación de los planes de jubilación anticipada.
  • Prolongación de la vida laboral.
  • Igualación de la edad de jubilación entre hombres y   mujeres.
  • Fomento de los planes de ahorro privados.

 

27. Como se podrá advertir, la Comisión está marcando una especie de hoja de ruta, con contenidos sobre lo que deben ser las reformas de los regímenes de pensiones. A este respecto, podría pensarse que se trata de simples líneas directrices o declaraciones de principios, válidas como orientaciones generales. Así deberían ser entendidas, máxime teniendo en cuenta que, como se ha repetido en párrafos precedentes, la competencia exclusiva de los sistemas de Seguridad Social corresponde a los Estados Miembros. Sin embargo, la Comisión no se limita a un papel de observador neutral y se adentra en los peligrosos vericuetos de las recomendaciones por países,  muy habituales en relación con las políticas de empleo, pero que en este campo resulta atípico. En este sentido, el Libro Blanco es el colofón del ejercicio continuado del Método Abierto de Coordinación que a través de las buenas prácticas, ejercicios de evaluación comparativa (con resultados positivos o negativos), elaboración de planes nacionales,  establecimiento de  indicadores, y hasta directrices y orientaciones, está logrando una convergencia light de los regímenes de pensiones nacionales,  tanto en objetivos y fines (lo que siempre ha existido) , como, lo que muchísimo más innovador, en  instrumentos y medios.. De hecho, si como se ha repetido hasta la saciedad, los regímenes de pensiones nacionales no son armonizables dada su múltiples diferencias, peculiaridades y especificidades, parecería lógico que las recomendaciones fueran muy individualizadas y ajustadas a la idiosincrasia de cada uno de ellos. Sin embargo, no es este el caso, sino más bien lo contrario. “El café para todos” o mejor dicho para casi todos, se impone. En efecto,  la  Comisión no formula recomendación alguna a países considerados “grandes”, nobleza obliga, como Alemania, Reino Unido o Italia o bien, lo hace de forma vaga y ambigua (Francia: “seguir examinando la sostenibilidad del sistema de pensiones y adoptar medidas suplementarias en su caso”). Tampoco se refiere a los Estados que han sido objeto de rescate económico, Portugal, Grecia e Irlanda que deben ajustarse al Memorándum de Acuerdo correspondiente. En cambio, para los restantes, aplica un modelo estandarizado que repite a través de mensajes que deberían ser válidos para muchos de los Estados Miembros. Valga un ejemplo que se corresponde directamente con el contenido de este artículo, el factor de sostenibilidad: Vinculación de la edad legal de jubilación a la esperanza de vida. Bélgica, Chipre, España, Finlandia, Luxemburgo, Malta, Holanda, Polonia, Rumanía y Eslovaquia comparten este consejo admonitorio.  Pero todavía hay más. En las Recomendaciones  anuales relativas al Programa Nacional de Reformas  y que son aprobadas por el Consejo a propuesta de la Comisión, se incluyen, como destinatarios de este mandato/sugerencia, a Austria, Bulgaria, Lituania, Eslovenia. En consecuencia, si descartamos a aquellos países que ya han introducido directa o indirectamente ese mecanismo concreto de sostenibilidad (Suecia, Dinamarca, Italia, Letonia, Alemania, Grecia, Portugal) podemos colegir que prácticamente todos los Estados Miembros o bien “ex ante” han aceptado esta fórmula para potenciar la sostenibilidad o bien están siendo presionados indirectamente para que en un futuro la apliquen. Las excepciones del Reino Unido e Irlanda son debidas fundamentalmente al hecho de que han sobrepasado ya  la frontera de los 67 años y anunciado y programado, en un futuro, la edad de 68 años  para el acceso a la jubilación. Tampoco Hungría y Estonia  han recibido recordatorio al respecto. El primero  no destaca precisamente por la longevidad de sus ciudadanos (8 años menos que España) y probablemente  la Comisión  esté más preocupada por el fracaso del régimen  privado de pensiones y por su trasvase cuasi obligatorio al sistema público que por el aumento de la edad legal de jubilación. El segundo, tiene que afrontar  mucho más el reto de la  adecuación y sus posibles problemas de  sostenibilidad los ha resuelto a través del segundo pilar.

 

28. Casi por la puerta de atrás nos hemos introducido subrepticiamente en el factor de sostenibilidad o mejor dicho en los factores de sostenibilidad[27]. A este respecto, resulta adecuado señalar que este proceso convergente  de las legislaciones de los Estados Miembros, motivado por demandas, objetivos, directrices y hasta instrumentos  similares pero no  idénticos, no es  unidimensional ni  unidireccional  sino que puede actuar de manera múltiple permitiendo combinaciones varias.  Por ello, a la hora de adentrarnos en el factor de sostenibilidad deberíamos de fijar las reglas del juego y establecer, de antemano, un concepto genérico que nos ayude en nuestra tarea. A tal efecto, y para delimitar  lo que se entiende por sostenibilidad, nada mejor que  utilizar  la definición de  desarrollo sostenible en la Comisión Brundtland de las Naciones Unidas y que podría ser perfectamente aplicable al caso que estamos estudiando: desarrollo que cubre las necesidades del presente sin comprometer las posibilidades de futuras generaciones de cubrir sus propias necesidades. No obstante, prefiero el concepto de sostenibilidad social acuñado por Asghar Zaidi[28] que indirectamente incluye el elemento de la adecuación y que además es respetuoso con la solidaridad y cohesión intergeneracional : “El equilibrio en la distribución de recursos entre diferentes generaciones y que garantiza que los componentes (viejos o jóvenes) de una próxima generación tengan  el mismo o mayor acceso que sus homólogos (viejos o jóvenes)de la  presente  generación” . A este respecto el concepto de sostenibilidad social incide en la mutua cooperación intergeneracional e intenta evitar la competencia  feroz  entre las distintas cohortes para el acceso a los recursos existentes o futuros. No obstante, y con el ánimo de no añadir más confusión en el lector, vamos a  elegir una definición clásica que responde al ser y no al deber ser y que considera al  factor de sostenibilidad  como “el  mecanismo de ajuste automático de ciertos parámetros de las pensiones -edad de jubilación, años de cotización necesarios, importe inicial de la pensión, revalorización – vinculado a la esperanza de vida de la población”. La ventaja de esta definición es que nos ofrece una ubicación correcta de la realidad, al menos de  la española y de muchos Estados de la U.E,  y que ya, desde un principio, evita la dialéctica entre sostenibilidad y adecuación, decantándose por la primera. De todos modos, quizás deberíamos realizar un ejercicio lingüístico y diferenciar , tal como se hace en los países de lengua inglesa, entre regímenes de pensiones  sostenibles (sustainability )  y costeables( affordability).

 

29. EL elemento esencial del factor de sostenibilidad ,en su  ámbito europeo, es su referencia expresa  a la automaticidad del ajuste  que presenta la gran ventaja de que, adoptada la decisión general política al respecto (introducción de este mecanismo), solamente se requieren disposiciones  técnicas de desarrollo ,con lo que se despolitiza la responsabilidad gubernamental ,trasladándose ésta  a los actuarios y evitándose ,de este modo , el previsible desgaste  que acompañaría  a este proceso continuado de reformas y recortes. En un único instrumento se diseña el decurso de un régimen de pensiones .Además,  la norma  aprobada  no suele  contener  medida  alguna aplicable con inmediatez  sino que  proyecta  sus efectos y consecuencias para los años venideros, siguiendo la máxima “los dolores futuros son menos fuertes que los presentes” .Con ello se acalla a la opinión pública nacional que, por la complejidad técnica del acto jurídico en cuestión, tiene dificultades para su comprensión , sustrayéndolo del debate interno en una especie de lo toma o lo deja que impide la  negociación  y el consenso. No obstante, este ajuste automático   suele acompañarse con consultas y explicaciones prolijas (método gobernanza europea)  a   los Organismos Internacionales (Comisión, OCDE, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial) para que den su acuerdo previo o conformidad a posteriori.

 

  1. 30.  Otra característica de estos ajustes es su falta de trasparencia y claridad. De hecho, incluso para los expertos en la materia, resulta difícil entender todas las implicaciones de una disposición que contiene fórmulas matemáticas actuariales con un  objetivo   , en la mayoría de los casos, centrado  únicamente en la sostenibilidad. De este modo se enmascara la decisión  política y hasta jurídica  a través de una opción  puramente económica que no permite ni comulga, precisamente por su presumible objetividad, con objeciones sobre adecuación o aceptación ciudadana, pasando el derecho, como tal, a un segundo plano con una relevancia relativa. Más que  en el reino de la razón, nos encontramos en el terreno oscurantista  de la fe, en el que las creencias, afinidades ideológicas y lealtades priman e  imperan tanto para aceptar como para rechazar, en una especie de slogan subliminal “Cuando me votas, depositas en mi persona toda tu confianza y debes aceptar todo lo que de mí  provenga, acatando y no juzgando”.  En este sentido hago mías las palabras de Aurelio Desdentado que aún referidas al espacio nacional pueden extenderse y servir en todo el ámbito europeo [29]Pero siento verdadera inquietud o si se prefiere verdadera inseguridad cuando leo y trato de comprender las normas que se proponen. Las fórmulas matemáticas sustituyen a las palabras a la hora de construir los mandatos. Este protagonismo de las fórmulas tiene sus precedentes en la propia legislación de seguridad Social como las famosas fórmulas  de los artículos 140 y 162 de la LGSS. Pero aquellas son disposiciones de carácter técnico y van dirigidas fundamentalmente  a especialistas y las fórmulas de la LGSS ilustran simplemente las proposiciones .Por otra parte las normas  de Seguridad Social  van dirigidas a un amplísimo número de personas que es posible tengan dificultades para comprenderlas en todo su alcance; los que han de aplicarlas-funcionarios, abogados y jueces, son además personas con una formación predominantemente de letras. Estas consideraciones ponen en cuestión el logro del objetivo de la claridad”. Añado, de mi cosecha que tampoco los actuarios o los economistas pueden  patrimonializar  en exclusiva la comprensión total del texto  económico/jurídico en cuestión ni en consecuencia su aplicación, con lo que se ha conseguido una parcelación o un ejercicio  de departamentos estancos en donde se diluye la responsabilidad.

 

31. Por otra parte, la  pretensión de perennidad que inspira el contenido y finalidad del factor de sostenibilidad  puede chocar  con elementos  inesperados que a la  postre frenen o imposibiliten el objetivo de la reforma emprendida. En efecto,  este mecanismo se basa en unas previsiones concretas que dan lugar a un escenario plano perfectamente planificado. Sin embargo, en el  momento que se alteran los elementos que lo componen (por ejemplo con una disminución  brusca de la actividad económica o de la tasa de empleo) se puede producir una desestabilización de este mecanismo concebido desde su inicio a partir de la  perspectiva de un equilibrio a largo plazo. Además, tampoco es de descartar que, teniendo en cuenta que la aprobación de este tipo de norma se realiza de una forma no consensuada, cuando se produzca un cambio electoral ,el nuevo Gobierno(en la década de los 90 del siglo pasado el Partido socialdemócrata alemán derogó la reforma de pensiones introducida por su antecesor el partido democratacristiano)  proceda a su revocación o diseñe su propio factor de sostenibilidad con lo que nos enfrentamos con un entorno  de inseguridad realmente peligroso y desincentivador.

 

32. Los distintos Estados de la UE han optado, con carácter general, por similares que no idénticas  soluciones políticas a la hora de enfrentarse con el reto del envejecimiento y con una paleta de medidas técnicas que, aunque parezcan muy distintas  en su formulación, son  a la postre homologables en su mayor parte y hasta  intercambiables. A este respecto, más que factor de sostenibilidad puro deberíamos hablar de factores de sostenibilidad mestizos con interinfluencias constantes. En este sentido, lo que parece ser común  a todas las reformas  ha sido y es el dominio de la sostenibilidad sobre la adecuación, o la subordinación o  el sacrificio de ésta última a favor de la primera Ahora  bien, debe reconocerse que los distintos Estados han actuado con intensidades  variables por lo que el resultado final dibuja ciertas diferencias que deben ser puestas de manifiesto como prueba de que  todavía existe margen de maniobra.

 

33. Con el ánimo de intentar ordenar y    analizar  sistemáticamente las reformas más significativas introducidas por los Estados Miembros, he optado   por constituir grandes grupos conceptuales de medidas   y no proceder al examen minucioso  y detallado de las distintas legislaciones nacionales. La vía elegida, a mi entender, tiene como ventaja   facilitar una  comprensión global y ofrecer una perspectiva general amplia. Sacrifico con ello, en pro de la didáctica, la profundidad que suele acompañar a los estudios clásicos de derecho comparado. No obstante, recomiendo al lector que se sienta insatisfecho o frustrado con esta alternativa el magnífico estudio[30] del catedrático de Derecho  del Trabajo Maximiliam Fuchs presentado en el VIII Congreso de nuestra Asociación (AESSS) “Reforma de las pensiones en Europa”que ofrece de manera sintética y clara una aproximación a la legislación alemana y francesa, incidiendo en sus respectivos factores de sostenibilidad. Además,  aconsejo igualmente a todos los expertos ávidos de más información que no se pierdan la publicación: “El factor de sostenibilidad en el sistema de pensiones español: regulaciones alternativas y efectos sobre los jubilados” [31]en la que los autores , al trazar el panorama europeo,   distinguen,  entre medidas paramétricas (se mantiene la estructura y la filosofía del sistema de pensiones y sólo se  introducen cambios cuantitativos en algún parámetro del mismo) y medidas  no paramétricas ( se introducen   modificaciones más profundas en el sistema de reparto que suponen, de una o de otra manera, que los futuros pensionistas pasan a soportar una parte del riesgo de envejecimiento).  De todos modos  y siguiendo con mi línea de clasificación grupal anunciada, a continuación repaso los distintos mecanismos utilizados a nivel europeo para garantizar la sostenibilidad de los regímenes de pensiones:

 

  1. 34.  A) Ajustes directos en la edad de acceso a la jubilación.

 

  • El aumento de la edad  legal de la jubilación es probablemente el mecanismo   más  efectivo  de sostenibilidad  de los regímenes de pensiones y ,precísamente por eso, ha sido y es el favorito de  los legisladores de los Estados Miembros. Tiene como contrapartida su fácil comprensión por lo que puede desatar protestas y rechazo entre los asegurados  De hecho, a algunos Partidos socialdemócratas les ha costado la pérdida de confianza de su electorado que se ha visto defraudado por las políticas de sus líderes. Ofrece , en cambio, como ventajas apreciables, la  reducción de los  los gastos de las  pensiones  de jubilación  por medio del retraso  al acceso a las mismas o del recorte del presumible período de percepción. Además, teoricamente, puede implicar, también como ventaja, un aumento de la financiación, al seguir aportando cotizaciones el futuro pensionista y todavía trabajador, con lo que se logra el doble objetivo de incremento de ingresos  y disminución de ingresos. Sin embargo, y sin entrar en valoraciones ideológicas, morales y jurídicas, debe reconocerse que para muchos trabajadores mayores que se encuentren en situación de desempleo va a suponer una doble  desventaja :Se pospone su derecho a la percepción de la pensión de jubilación y se le castiga ,  si accede a ella de manera anticipada  , con un recorte  suplemantario a través del coeficiente reductor.

 

  • Por otra parte, entraña una discriminación indirecta al no contemplar las diferencias entre trabajo físico e intelectual ni entre las esperanzas de vida de los distintos grupos económicos. En este sentido , algunos expertos abogan por una edal legal individualizada(excluyendo, eso sí, el factor de género), que tenga en cuenta estos y otros  elementos personales.

 

  •  Aunque para algunos expertos el mecanismo que estamos estudiando  no puede incluirse en el concepto estricto de factor de sostenibilidad, personalmente considero que, aunque impropio, es en realidad el factor de sostenibilidad por excelencia. Todos los países de la Unión Europea han seguido esta senda. De hecho, tal como se ha señalado en párrafos precedentes, la edad más generalizada de acceso a la jubilación  en Europa, con aplicación de periodos transitorios,   es de 67 años. De todos modos, la agitación no se ha calmado y hasta en  países tan  progresistas, por lo menos en relación con España, como Alemania,  poderosos círculos han solicitado aumentar la edad normal de pensión a 70, con lo se daría la paradoja de un encuentro pasado /futuro ya que   se igualaría la edad establecida en 1889  en la primera ley de pensiones de Bismark (70 años) , con la pequeña diferencia de que  entonces la esperanza de vida era de 45,7 años .Sin embargo, y por continuar con Alemania, también se está produciendo un giro  a la reforma  al entender algunas fuerzas  políticas que para ciertas profesiones u oficios, especialmente en los que se exige fuerza corporal, la carrera laboral hasta los 67 años es inadmisible y que muchos trabajadores, aunque tengan voluntad de hacerlo, no podrán encontrar trabajo en esta etapa de su vida. Quizás por ello, el nuevo gobierno de coalición CDU/CSU/SPD,  ha introducido posibilidades de jubilación anticipada sin coeficientes reductores[32]  para aquellas personas que acrediten largos períodos de seguro.

 

  • Dentro de una  línea de actuación igualitaria y mimética, el Consejo ha reiterado ,a propuesta de la  Comisión Europea en sus Recomendaciones por países [33]  que se vienen  emitiendo desde el año 2011,  la necesidad de igualar la edad de acceso a la jubilación entre hombres y mujeres en aquellas legislaciones  que aún mantienen esta diferencia ( entre otros , en Austria, Reino Unido, Italia y especialmente los países de Este de Europa,) ,habiéndose establecido ya en todos los Estados afectados reformas al respecto ,por lo que es de prever que también la igualdad de acceso a la jubilación entre hombres y mujeres será uno de los elementos armonizados del modelo social de la UE.

 

  • En el contexto europeo, las modificaciones  de la edad legal de acceso a la jubilación viene siendo acompañado por una presión no disimulada en favor del incremento de la edad efectiva de jubilación o el retraso de la salida del mercado de trabajo. En este sentido,  se reclama la eliminación de las jubilación anticipada o el endurecimiento de los requisitos para acceder a las mismas ( desincentivación, según el léxico de las Instituciones de la Unión ) especialmente para todos los Estados en los que la diferencia entre edad legal y efectiva  es muy grande (Francia, Austria , Bélgica, Luxemburgo entre otros).

 

B) Vinculación directa  de la edad de jubilación con la esperanza de vida.

 

  • Varios Estados de la Unión Europea (Italia, Grecia, Dinamarca, Países Bajos, Austria, Eslovaquia[34], entre otros) han optado por esta alternativa ya clásica en las demandas de la Comisión Europea, que   contiene, en su esencia y naturaleza jurídica,   un cierto elemento de complejidad matemática y actuarial, con lo que se  dificulta su comprensión total por expertos y público en general.  Déjenme, como paradigma de esta medida y de su frecuentemente enrevesada formulación, reproducir aquí, debidamente traducida la normativa italiana al respecto [35]Desde el año 2013, el ISTAT [Instituto Nacional de Estadística italiano] pondrá a disposición antes del 30 de junio del año en curso los datos relativos a la variación en el trienio anterior de la esperanza de vida a la edad correspondiente a los 65 años respecto de la media de la población residente en Italia. A partir de la fecha indicada en el apartado 12-bis y mediante resoluciones emitidas cada tres años con arreglo al citado apartado 12-bis: a), los requisitos de edad indicados en el apartado 12-bis se actualizarán incrementando los requisitos vigentes en una proporción equivalente al incremento de dicha esperanza de vida comprobada por el ISTAT respecto del trienio de referencia. Al aplicar por primera vez dicha actualización no se podrán superar en ningún caso los tres meses, y dicha actualización no se realizará en el caso de que haya disminuido la mencionada esperanza de vida. En caso de fracción de mes, la actualización se realizará redondeando al decimal más próximo. El resultado en meses se determinará multiplicando por doce la parte decimal del incremento de la esperanza de vida, con redondeo a la unidad; b) los valores de la suma de la edad registral y de la antigüedad contributiva indicados en el apartado 12-bis se incrementarán en consecuencia en una proporción equivalente al valor en años de la actualización de los requisitos de edad. En caso de fracción de unidad, la actualización se efectuará redondeando al primer decimal. Seguirán aplicándose los requisitos de antigüedad contributiva mínima previstos por la normativa vigente junto con los requisitos registrales, así como la regulación legal sobre inicio del plazo de abono de la pensión respecto de la fecha de cumplimiento de los requisitos según lo previsto en la normativa vigente, modificada según los apartados 1 y 2 del presente artículo. Para unificar la periodicidad temporal de la adecuación de los requisitos a que se  refiere el presente apartado con la prevista para el procedimiento a que se refiere la mencionada Ley de 8 de agosto de 1995 nº 335, modificada por el apartado 15 del artículo 1 de la Ley de 24 de diciembre de 2007 nº 247, la segunda adaptación se realizará, sin tener en cuenta la periodicidad trienal a que se refiere el apartado 12-bis, a partir del 1 de enero de 2019, y para ello el ISTAT pondrá a disposición antes del 30 de junio de 2017 los datos relativos a la variación en el trienio anterior de la esperanza de vida a la edad correspondiente a los 65 años respecto de la media de la población residente en Italia”. Como podrá comprobarse, no son necesarias las fórmulas matemáticas para que un  texto como éste sea, tanto para juristas como para  economistas,   un jeroglífico  que requiere dotes adivinatorias. Y, nuevamente volvemos a la falta de trasparencia de las medidas adoptadas. en las reformas europeas.

 

  • Este mecanismo ,del que se predica su igualitarismo , puede pecar precisamente de lo contrario.De hecho el aumento de la esperanza de vida es cuantitativamente superior en las clases más acomodadas que en el resto de la población(« Desde los Paises Nórdicos a los Estados del Este de Europa, puede apreciarse que los incrementos de la esperanza de vida  que se han producido en las pasadas décadas han beneficiado a los grupos económicos más favorecidos,y menormente o de modo inexistente en los grupos más desfavorecidos »[36]) . Por ello, debería tenerse en cuenta que cuando se calcula la esperanza de vida de una población determinada y se cuantifica, los grupos economicamente  más débiles ,de forma colectiva, nunca alcanzarán esa edad media  y en cambio los que se encuentran en mejor situación, la superarán,como media  con creces. En consecuencia unos se verán doblemente favorecidos y otros doblemente perjudicados, lo que pone en pregunta el elemento de solidaridad de estas medidas.

 

  • La Comisión Europea, al presentar al Consejo sus Recomendaciones por países, reitera, en muchas de ellas, la necesidad de vincular directamente  “la edad  de acceso a la de jubilación a la esperanza de vida”. En este sentido, la redacción de la  Disposición adicional quincuagésima novena  de la Ley de Seguridad Social[37] introducida por la Ley 27/11, parecía  originariamente apuntar en esa dirección, estableciéndose un aumento, a partir de 2027  de la edad de jubilación. Sin embargo el Gobierno actual ha optado por otras soluciones más complejas y que se centran  más en la cuantía inicial de la pensión. De igual manera han actuado otros Estados que  han buscado soluciones alternativas, como se explicará más adelante, y  utilizan  parámetros múltiples  que encubren en parte la importancia y la incidencia de las reformas. Sin embargo, éste ajuste  que estamos examinando, es el genuino  factor de sostenibilidad que, sin mistificaciones, establece  una progresión de la edad de acceso de  jubilación  vinculada a la esperanza de vida y que parte de la presunción que ésta continuará en  ascenso. No obstante, esta presunción  no es compartida  por algunos expertos (Olshanski  entre otros) que consideran que el aumento de la obesidad en la población europea puede ralentizar y frenar finamente esta constante.  De todos modos, como los países que contemplan este tipo de mecanismo han establecido los 67 años como de edad de acceso a la jubilación y todavía están  aplicando períodos transitorios, los ajustes de la edad y su vinculación con la esperanza de vida   se proyectan hacia el futuro y no al presente, por lo que, en Europa, este experimento legislativo todavía tiene que ser probado en el laboratorio de la realidad.

 

  • Esta fórmula de vinculación a la esperanza de vida, puede ser considerada como la  respuesta más directa  al reto del  envejecimiento de la población  y uno de los más honestos. Parte de unas  hipótesis y unas variables que deben cumplirse para activar su aplicación .Si se modifica el escenario previsto, este factor de sostenibilidad no entra en juego o lo puede hacer matizadamente. En cambio, otros mecanismos que actúan sobre la cuantía de la pensión o su revalorización, no son reversibles o lo son muy difícilmente y, en realidad, pueden   encubrir razones y justificaciones  distintas a las puramente demográficas.

 

  • Por algunos autores se ha criticado,  probablemente con razón[38], que los factores de sostenibilidad, y concretamente el español, pueden comportar una discriminación por razón de género. No obstante, aun pudiendo compartir con carácter general esta afirmación, desearía realizar una precisión. Con este mecanismo  y exclusivamente desde una perspectiva meramente técnica y aislándolo de otros  elementos, la discriminación de género tiene aquí una pequeña corrección.  En efecto, la  esperanza de vida de las mujeres es aproximadamente 5 años superior de media a la de los hombres. Consecuentemente ,al computarse, para su materialización y aplicación   ,la edad  media  de hombres y mujeres en su conjunto, se produce, en razón de su mayor esperanza de vida,   una ventaja cuantitativa que no cualitativa para las mujeres que vendría a paliar, aunque sea muy parcialmente, las desventajas a las que están sometidas por su situación social ,laboral y familiar  o   por otros mecanismos de sostenibilidad adicional, fundamentalmente aquellos  relacionados con la indexación de las pensiones por debajo del IPC o del aumento de salarios.

  1. 35.  C) Aumento de los años cotizados requeridos para tener derecho a una pensión completa.

 

  • Esta técnica también ha tenido sus fervientes seguidores entre los legisladores de los Estados Miembros. De hecho, aunque Francia , probablemente por su peso específico y por su influencia en el espacio europeo , sea  el paradigma de este mecanismo de ajuste, puede afirmarse que ,sobre todo, como medida adicional y no única, puede verse reproducida ,con formulaciones diferentes, en muchos ordenamiento jurídicos nacionales .A este respecto, la meta central de este tipo de medidas es posponer la salida del mercado de trabajo a través de la extensión del período de seguro ,exigiendo progresivamente más años cotizados para alcanzar la pensión completa[39]. En este sentido, más que sobre la edad legal de jubilación se opera sobre la edad efectiva de jubilación.

 

  •  La gran ventaja de este mecanismo es que no se incrementa la edad mínima de acceso a la jubilación, con lo que se soslaya el enfrentamiento directo con la opinión pública. La desventaja es que actúa directamente sobre la adecuación ya que muchas personas, a la postre, deciden o están abocados a  jubilarse aunque no tengan derecho a una pensión completa. Además, mientras que el mecanismo de aumentar la edad legal de jubilación podría ser una acción  única y completa en sí misma  (lo que no suele ser el caso), el ajuste aquí estudiado conlleva normalmente otras medidas adicionales. A este respecto, y concentrándonos en Francia, se aumentó el período de referencia para el cálculo de la pensión de 10 a 25 años. Además, en 2010, seis años después de la introducción de esta  primera reforma, las autoridades francesas incrementaron la edad legal de jubilación a 67 años, lo que provocó finalmente huelgas y manifestaciones históricas que probablemente tuvieran  posteriormente una influencia electoral decisiva en la elección del nuevo Presidente.

 

  • Debe reconocerse que este mecanismo no perjudica normalmente a las personas con larguísimas carreras de seguro que pueden mantener  sus expectativas de derecho sin merma alguna. Sin embargo para el resto de la población, en especial  las mujeres y trabajadores precarios, medidas como ésta suelen desembocar en pensiones más bajas , con lo que el resultado final es un sacrificio desigualitario en perjuicio de las personas menos favorecidas . Quizás por eso, el vecino francés, como contrapartida, estableció una garantía de una pensión mínima equivalente al 85% del altísimo salario mínimo interprofesional.

 

  • Nos encontramos en el presente caso con un ajuste  que aunque tiene una vinculación indirecta con el envejecimiento, su propósito es actuar sobre la edad efectiva de acceso a la pensión de jubilación. De hecho, Francia es uno de los países con una edad promedio  más temprana de inicio real de la jubilación, por lo que las autoridades francesas consideraron prioritario, con éxito relativo, actuar en esta dirección concreta. En este sentido, tal como señala Vincenzo Galasso[40], mientras que las medidas para retrasar la jubilación en Alemania han sido efectivas (hombres trabajadores de 60,3 años en 1996 a casi 62 en 2011),  en Francia el éxito ha sido menor (59,6 en 1995 a 60,8 en 2011).

 

  1. 36.  D)La trasformación de un régimen de prestación definida en otro de contribución definida [41]

 

  • Siento realmente comenzar con tecnicismos algo alejados de nuestras experiencias nacionales y que, con toda seguridad, pueden desviar la atención  y contribuir al alejamiento de la lectura  de este artículo. Prometo que si se mantienen fieles y constantes, haré un esfuerzo de concreción e intentaré simplificar y aclarar conceptos que, me temo son muy conocidos por los economistas y actuarios pero que resultan extraños para los juristas clásicos. Aclaro, como aviso para navegantes,  que no puede descartarse que en un futuro próximo o lejano, los distintos ordenamientos nacionales puedan cada vez más verse influidos por esta modalidad de mecanismo de ajuste.

 

  • Lo que se denomina “cuentas nocionales” consiste en la introducción de elementos del seguro privado en los regímenes de pensiones, manteniendo, eso sí, y esta es la característica principal, el sistema de reparto (pay as you go system). En resumen y de una manera muy general, y me temo algo simplista, de lo que se trata  es de la creación de cuentas individuales en las que se anota las cotizaciones efectuadas por los asegurados. Una vez que se solicita la pensión, se actualizan estas cotizaciones a través de la indexación,  teniendo en cuenta el IPC,  el incremento de los salarios,  la relación ingresos /gastos en el régimen de pensiones o el aumento del PIB. Finalmente, la cantidad actualizada que corresponda, con el fin de establecer la cuantía mensual de la pensión,  se divide, por ejemplo en Suecia,  por la esperanza de vida de la cohorte (por ejemplo generación 1948) a la que corresponda la persona en cuestión, teniendo en cuenta la edad real  individualizada de acceso  a la jubilación.

 

  • Varios Estados de la Unión Europea (Polonia, Italia, Letonia y Suecia) han integrado  en sus ordenamientos  esta fórmula  que mezcla elementos  de  capitalización y reparto aunque debe recordarse que los regímenes de estos países se mantienen dentro del sistema de reparto. En este sentido la gran ventaja de este mecanismo es que la sostenibilidad parece garantizada ya que el total  de las cotizaciones ingresadas, una vez  actualizadas, se dividen por los años de  la presumible supervivencia del pensionista en cuestión. Con ello se ofrece la posibilidad  de que disminuya  o aumente la cuantía de la pensión si se adelanta o  se pospone el acceso a la  jubilación, con lo que aunque sea parcialmente, el importe  de la pensión se  hace depender de la voluntad de los interesados.

 

  • El cambio de sistema  de prestaciones definidas a cotizaciones definidas y la creación de estas cuentas nocionales contempla, per se,  claramente un factor de sostenibilidad  muy efectivo .. En este sentido, lo peculiar de este mecanismo es que las cuentas nocionales son virtuales, operando, finalmente, un sistema de reparto  en el que las cotizaciones de los activos sirven para pagar las pensiones de los pasivos. En consecuencia existe una cierta solidaridad intergeneracional pero ninguna solidaridad intrageneracional. Cada cual recibe teóricamente lo que ha pagado, sirviendo, sin embargo, las cotizaciones actuales para financiar las pensiones ya causadas. Y es precisamente  esta falta de solidaridad intrageneracional  lo que puede reprocharse a este mecanismo que no actúa de forma redistributiva entre individuos de la misma cohorte generacional pero que, a su vez, precisa de  la solidaridad intergeneracional tanto para el pago de las pensiones como para la actualización de las mismas y la indexación de las cotizaciones ingresadas. Además, al tratarse de un sistema de reparto, no se puede  descartar que una crisis o evolución negativa del número de  activos o de las cotizaciones, no afecte a  su sostenibilidad futura, requiriéndose nuevos recortes, ajustes o reformas, o bien, como ya ha ocurrido en el pasado, que las pensiones no puedan revalorizarse totalmente o tengan que sufrir congelación, con pérdida progresiva de poder adquisitivo.

 

  1. 37.  E) El ajuste de la cuantía de las pensiones de jubilación vinculada a la evolución de la esperanza de vida.

 

  • La finalidad de este mecanismo,  es compensar los aumentos de la esperanza de vida a través de un  presumible disminución de la pensión inicial para conseguir que el valor actuarial de la pensiones  permanezca constante. En este sentido, debe reconocerse que ya nos hallamos en territorio conocido, dado que la Ley 23/2013[42], en la parte que corresponde al factor de equidad intergeneracional , responde a los principios generales de este ajuste. Ergo, puedo contar con la complicidad del lector y dar por sentado un conocimiento, al menos en sus  aspectos básicos, del tema y ahorrarme detalles. Sin embargo, reproduzco una parte del preámbulo  de esta ley porque ofrece una explicación muy precisa de cómo actúa este mecanismo en la práctica “ … el factor de sostenibilidad ajusta la pensión inicial de jubilación de manera que el importe total que perciba a lo largo de su vida un pensionista que acceda al sistema de pensiones dentro de un cierto número de años, y que previsiblemente tendrá mayor esperanza de vida, sea equivalente al que perciba el que se jubile en un momento anterior. Para ello se relaciona la esperanza de vida estimada en ambos momentos”.

 

  • La normativa española cuenta con antecedentes concretos ya experimentados en otras legislaciones. A este respecto, Finlandia figura como el pionero de este tipo de reforma que incide fundamentalmente en la adecuación de las pensiones futuras y que ha marcado una senda que ha sido seguida por Portugal. En este sentido,  permítanme que sacrifique  la precisión por la didáctica al intentar ofrecer una explicación comprensible .En términos generales ,de lo que se trata , y tomo el ejemplo finlandés, es de aplicar sobre la cuantía de una  pensión inicial X (  el teórico importe de la renta que correspondería  a los 62 años actualizada en un 2%) un coeficiente que es el resultado de dividir los datos medios de mortandad del quinquenio 2003-2007 por los mismos datos correspondientes al quinquenio anterior al año de concesión de la pensión de que se trate. Por ello, un aumento de la esperanza de vida repercute inmediatamente en la cuantía de la pensión inicial. Así, si continúa el incremento de dicha esperanza de vida en Finlandia, el coeficiente será, por ejemplo, 0,98; 0,95; 0,90; 0,85…, por lo que la pensión inicial decrecerá a lo largo de los años. Por otra parte, Alemania tiene su propia fórmula de ajuste automático para establecer el valor de una base reguladora o salario regulador anual que cada año se fija por el gobierno y que incide a la postre, en  el valor de los famosos puntos. A este respecto, se toman en cuenta tanto factores demográficos como de otro tipo (evolución de la economía, incremento del empleo y/o la productividad).

 

  • Otra posibilidad de ajustar la cuantía inicial de la pensión es operar sobre la actualización o indexación de las cotizaciones pasadas. Algunos Estados se fijan en el crecimiento de los salarios (Suecia,Alemania) o en el IPC. Sin embargo, también   pueden existir  otras fórmulas(Italia,crecimiento del PIB en un quinquenio) menos generosas, sobre todo en época de crisis.  que comportan automaticamente una reducción de la pensión inicial.

 

  •  No voy a valorar la  fórmula del ajuste de la cuantía de la pensión inicial que se examina en este número, ni poner de manifiesto sus ventajas e inconvenientes[43]. Me  remito a los estudios que se han publicado en España y que analizan el contenido de la Ley  23/2013 en España favorable o críticamente. De hecho, a lo largo de este artículo se hace  referencia a algunos de los autores que, con diligencia, se han lanzado al ruedo a cuerpo gentil  y que espero hayan salido indemnes de esta empresa. Asimismo, me consta que algunas de las Comunicaciones que se van a presentar en nuestro Congreso  y que se van a publicar  por Ediciones Laborum, se refieren a los aspectos positivos y negativos de la reforma. Me abstengo, por tanto de formular juicios de valor adicionales.

 

 

  1. 38.  F)Ajustes de los importes de las pensiones existentes a través de la revalorizaciónes o indexaciones.

 

  • Otra vez nos enfrentamos con un mecanismo de ajuste sobre el que los expertos españoles tenemos mucho que decir y, a través del cual, nuestros pensionistas tienen mucho que sufrir. Omito comentarios nacionales y me voy a centrar en relatar las experiencias de otros Estados Miembros. A este respecto, convienen señalar que  ,aun  realmente impopular , se trata de uno de los ajustes que más éxito han cosechado entre los legisladores nacionales y uno de los más frecuentemente utilizados.  Presenta como  ventaja más significativa,su inmediatez y su materialización en el presente  por lo que sus resultados o sus perjuicios en algunos países , que no en todos, son fulminantes. Castiga a los pensionistas actuales y , puede considerarse una medida solidaria,  en el dolor  y en el sufrimiento por supuesto, en caso de que se vea acompañada, como en España, por reducciones  de la pensión inicial (ver número precedente) .

 

  • Algunos Estados han optado en algún ejercico anual por la congelación pura y dura.Otros (Países del Este de Europa, Francia) han pasado de indexar las pensiones teniendo en cuenta el incremento salarial(crecimiento rápido) al IPC(más ralentizado) o a realizar una mezcla entre ambos(Hungría, Eslovaquia,50 :50 , FInlandia 20 :80).

 

  • Otra opción  (Suecia ,Portugal ) ha sido y es ,vincular explicitamente la revalorización a la sostenibilidad. A este respecto, Suecia tiene un sistema complejo pero muy interesante. Si los salarios crecen un 1,6% , las pensiones se revalorizan según el IPC. Si el crecimiento salarial es superior al !,6%, el incremento de las pensiónes será superior al IPC,y en caso contrario, inferior. De este modo se produce una solidaridad intergeneracional en la que activos y pasivos comparten las fluctuaciones de la econimía y del mercado laboral.

 

  • En Alemania, la revalorización de pensiones, como factor de sostenibilidad, fue introducida en 2004 y se basa en la relación entre cotizantes y pensionistas (ojo, no entre población activa y pasiva), con lo que tiene en cuenta al mismo tiempo, factores demográficos y económicos.De hecho teoricamente, si la ratio cotizantes /pensionistas disminuyera , las pensiones tendrían que ser recortadas lo que resultaría muy peligroso a la larga por el presumible descenso de la población activa. Por ello se intoduce un  nuevo mecanismo muy complejo(factor,025) que permite incrementar las cotizaciones hasta alcanzar un tope máximo prefijado, con lo que se reparte la carga entre pensionistas (menor revalorización ) y trabajadores(mayor cotización).

 

41  Conclusión I. He intentado alejarme del panorama español y del debate consiguiente como resultado de la aprobación de la Ley 23/2013 sobre el factor de sostenibilidad ¿factor de devaluación?(Carolina Gala dixit).Sin embargo, cuando se repasan todas los ajustes que he desgranado en los números precedentes, podemos constatar que en nuestro país  se han aplicado en mayor o menor medida (con excepción de las denominadas cuentas nocionales, toco madera) ,todos ellos ,lo que nos puede dar una idea de la profundidad de las reformas emprendidas en los últimos años .De hecho, los países del Sur de Europa(España, Portugal, Grecia e Italia) han sido los que han introducido ajustes más drásticos en la adecuación de las pensiones. A este respecto, me gustaría, en este campeonato  europeo de recortes, mencionar como aspecto positivo, la experiencia austríaca[44] y alemana [45]que han actuado no solo sobre la adecuación sino también sobre la financiación, incrementando las cotizaciones para evitar que toda la carga recaiga sobre los pensionistas actuales y futuros, fijando al mismo tiempo un horizonte máximo de subida que no puede superarse (En Alemania 22%).

 

42  Conclusión II. SI bien es verdad que las Instituciones Europeas, como embajadores de los mercados, han presionado a España para que se acelere la introducción del factor de sostenibilidad,  también  se ha producido un ejercicio a la inversa. Me remito a la Recomendación original de la Comisión correspondiente al año 2013[46] que textualmente señalaba:    “culminar al final de 2013 a más tardar la regulación del factor de sostenibilidad, a fin de garantizar la estabilidad financiera a largo plazo del sistema de pensiones, estableciendo, entre otras cosas, que la edad de jubilación vaya aumentando en función del aumento de la esperanza de vida”. Sin embargo el texto aprobado finalmente por el Consejo tiene una redacción diferente[47].: “Culminar al final de 2013 a más tardar la regulación del factor de sostenibilidad, a fin de garantizar la estabilidad financiera a largo plazo del sistema de pensiones, incluso aumentando la edad efectiva de jubilación mediante el ajuste de la edad de jubilación o las pensiones de jubilación a los cambios en la esperanza de vida. En los pocos meses que transcurren entre la propuesta de la Comisión y la Decisión del Consejo, se suceden usualmente las conversaciones entre los Estados y las Instituciones europeas para conseguir, si es posible, una recomendaciones a la carta. Dejo al lector que juzgue si las gestiones de la Administración española tuvieron éxito…, sobre todo teniendo en cuenta la redacción de la Ley 23/2013.

 

43   Conclusión II bis. He prometido que, en lo posible, evitaría juzgar y valorar la Ley 23/2013. Voy a intentar cumplir mi palabra. Sin embargo,  me gustaría retornar a las Instituciones Europeas para conocer cuál ha sido el grado de aceptación o rechazo de este instrumento. Creo que será suficiente aportar un dato muy esclarecedor. España siempre ha recibido recomendaciones por parte de la Comisión (libro blanco) y por parte el Consejo  en materia de Seguridad Social.  En el año 2014 países como Alemania, Francia, Reino Unido  y Polonia han sido objeto de las referidas recomendaciones. Sin embargo en materia de Seguridad Social no hay nuevas obligaciones para España. ¡Deber cumplido, cum laude ¡ puede presumir el Gobierno.  Ah, por cierto. Si surgen rumores de que las Instituciones Europeas están forzando a nuestro país para que se potencie el segundo y el tercer pilar en detrimento del primero, no se lo crean. En ninguna de las recomendaciones específicas para España(Libro blanco o recomendaciones por países) aparece ese encargo admonitorio por lo que  si , en próximos años, emerge esa petición , piensen que las actuaciones de las Instituciones Europeas también pueden ser al gusto del consumidor o mejor dicho a solicitud del promotor de las reformas.

 

44  Conclusión III. Nos vemos abocados con la ley 23 /2013 a un panorama difícil. Como señala Carolina Gala Durán[48],”un avance positivo en nuestro país  el incremento de la esperanza de vida una vez jubilados , se convierte en un factor negativo: mientras más vivan las personas mayores ,menos cobraran las personas más jóvenes” Nuestros pensionistas, si no quieren perjudicar a sus hijos deben intentar, como única posibilidad, ser menos longevos para que las futuras pensiones se recorten lo menos posibles. Bien es verdad que cuentan para ello con las previsibles revalorizaciones de pensión que puede actuar, por sí solo, como factor de solidaridad y sobre todo de supervivencia. A este respecto conviene señalar que en otros países como Alemania, además  de esa alternativa, existe otra: seguir trabajando para que se incremente el número de cotizantes  y se estabilice el de pensionistas, con lo que  si  los padres prolongan su vida laboral, las  pensiones  sufrirán menos recortes o lo harán de una manera más proporcional y acompasada con las evoluciones económicas. No obstante, los gobiernos nacionales y las Instituciones Europeas pueden mirarse en el ejemplo del ministro japonés de economía Taro Aso que pidió a los ancianos japoneses que “se dieran prisa por morir”. Personalmente, aunque por mi edad ya me siento aludido por la admonición  nipona, prefiero la solución que se ofrece en la película “Soylent Green[49], en la que  las personas de edad  entraban en una especie de gruta y desaparecían….Bueno, no exactamente. Reaparecían de una manera singular, transformados en galletas para alimentar a sus conciudadanos, más jóvenes. Solidaridad intergeneracional, le llamo yo a eso.

 

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[1] Los huehuetlatolli o huehuetlahtolli (significa en náhuatl: Los dichos de los antiguos) consistían en extensos libros, que en forma de relato, describían las normas de conducta, la visión moral, las celebraciones y las creencias del pueblo de los Nahuas. El objetivo era el de introducir a los jóvenes a la religión y a las costumbres del pueblo Nahuas. Fueron recopilados después de la conquista por fray Andrés de Olmos (una parte de ellos fue incluido en su Arte) y Bernardino de Sahagún (Libro VI). Parte de los manuscritos de Sahagún se conservan, en la actualidad, en la Biblioteca Nacional de México.

[2]  Ver CD (2013),Pensions at a Glance 2013: OECD and G20 Indicators, OECD Publishing.http://dx.doi.org/10.1787/pension_glance-2013-en

 

[3] Diario Oficial n° L 006 de 10/01/1979 p. 0024 – 0025

[4] Desde 1994 las cotizaciones para financiar las pensiones en los Estados Miembros de la Unión Europea no han sufrido incremento alguno, habiendo disminuido incluso en algunos Estados(España, Suecia y Francia por ejemplo)

[5] Ley 23/2013, de 23 de diciembre, reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización del Sistema de Pensiones de la Seguridad Social.«BOE» núm. 309, de 26 de diciembre de 2013, páginas 105137 a 105144

[6] En el mismo período los datos de España son los siguientes: 1990,  7, 9%; 2009, 9,3%.

[7]  DECRETO-LEGGE 31 maggio 2010.

[8] The sustainability of pensions schemes.BIS working papers   nº 368.

[9] Ver el libro “La verdadera historia del Club Bilderberg” de Daniel Estulin.

[10] Uno de los mayores actores económicos durante la crisis española fue un fondo noruego, cuyos beneficiarios son todos los nacionales noruegos y que se financia con las ganancias del petróleo

[11]  Aunque se trata de un concepto muy utilizado por los expertos y no es posible atribuir su autoría a ninguna persona en concreto, la definición utilizada ha sido extraída literalmente  de la publicación “Tasas de sustitución por hogares del sistema de pensiones español y movilidad inducida de rentas”. Responsable : Isidro Sánchez Álvarez Universidad de Oviedo .Investigación financiada mediante subvención recibida de acuerdo con Protección Social –FIPROS lo previsto en la Orden TAS/1587/2006, de 17 de mayo (subvenciones para el Fomento de la Investigación de la Seguridad Social-)

[12]Pension reforms made during the past two decades lowered the pension promise for workers who enter the labour market today. Working longer may help to make up part of the reductions, but every year of contribution toward future pensions generally results in lower benefits than before the reforms. While future pensions will decline across the earnings range, most countries have protected the lowest earners from benefit cuts”; Traducción del autor

[13]Recent reforms have aimed at maintaining or restoring financial sustainability of pension systems by reducing future pension spending. The social sustainability of pension systems and the adequacy of retirement incomes may thus become a major challenge for policy makers”. Traducción del autor

[14]The post-reform final replacement rate is usually lower than the pre-reform scenario of the 1990s”.Traducccion del autor.

[15]Poor currently protected but everyone will get less in future”..Traducción del autor

[16] Pension Adequacy in the European Union 2010-2050.Report prepared jointly by the Directorate-General for Employment, Social Affairs and Inclusion of the European Commission and the Social Protection Committee. 23 mayo 2012.

[17]Analysis of the change in replacement rates for a given career length demonstrates that the greater sustainability of public pensions in most Member States has, to a significant extent, been achieved through reductions in future adequacy. The challenge is therefore to devise means by which people can recoup the decline in replacement rates”. Traducción del autor.

[18] Analysis of the Theoretical Replacement Ratio scenarios demonstrate that as an effect of pension reforms net replacement rates are projected to decrease by at least 5 percentage points (p.p.) in 17 Member States between 2010 and 2050 and in 11 of them drops are projected to exceed more than 15 p.p., for a worker with average earnings retiring at 65 after a 40 years career. This may indicate that many countries in efforts to provide a reliable and sustainable pension promise in the future have felt compelled to reduce the benefit levels that can be obtained for a given contributory period. Traducción del autor.

[19] In that sense the higher sustainability of public pension expenditure in view of population ageing has been achieved in a partial trade off with the security of adequacy.Traducción del autor.

[20] Towards Financial Sustainability Of Pension Systems. The Role Of Automatic Adjustment Mechanisms in OECD and EU Countries. Forschungsbericht Nr. 8/12. Anna Cristina D’Addio.Edward Whitehouse. Bundesamt für Sozialversicherungen.Bern

[21] Ver Artículo 153 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

[22] A título de ejemplo, ofrecemos la referencia de la última recomendación. RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO de 8 de julio de 2014relativa al Programa Nacional de Reformas de 2014 de España y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Estabilidad de España para 2014 (2014/C 247/08). DOUE de 29 de Julio de 2014.

[23] Frase utilizada por Bill Clinton en la campaña de la presidencia americana en  sus enfrentamientos con Bush padre.

[24] COM(2012) 55 final

[25] El Consejo Europeo aprobó con fecha 17 de  Junio la Comunicación de la Comisión de 3 de Marzo de 2010, Europa 2020: Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. COM (2010) 2010 final.

[26] Bruselas, 13.11.2013 COM(2013) 800 final

[27] Recomiendo encarecidamente Towards Financial Sustainability Of Pension Systems. The Role Of Automatic Adjustment Mechanisms in OECD and EU Countries. Forschungsbericht Nr. 8/12. Anna Cristina D’Addio.Edward Whitehouse. Bundesamt für Sozialversicherungen.Bern.

[28] “Population aging and financial and social sustainability challenges of pension system in Europe: A cross –national perspective”

[29] Reflexiones sobre el factor de sostenibilidad en el sistema público de pensiones. Revista de derecho social número 64

[30] “Reformas de pensiones en Europa”. Ediciones Laborum. AESSS.VIII Congreso. 2011.

[31] JOSÉ ENRIQUE DEVESA CARPIO, MAR DEVESA CARPIO,ROBERT MENEU GAYA,AMPARO NAGORE GARCÍA, Profesores Universidad de Valencia. INMACULADA DOMÍNGUEZ FABIÁN, BORJA ENCINAS GOENECHEA Profesores Universidad de Extremadura. Revista Actuarios 2012.Numero 31.Otoño

[32] En Alemania ha entrado en vigor a partir de 1 de julio de 2014  un nueva reforma que permite la jubilación a los 63 años sin coeficiente reductor para personas con 45 años de cotización.

[33] . Cito solamente la última.”Recomendación del  Consejo  de 8 de Julio de 2014 relativa al Programa Nacional de Reformas. DOUE 247/35 de 29 de Julio de 2014”.

[34] Austria y Eslovaquia todavía no han desarrollado legislativamente el factor de sostenibilidad

[35] TESTO COORDINATO DEL DECRETO-LEGGE 31 maggio 2010, n. 78 con la legge di conversione 30 luglio 2010, n. 122.Traducción  de Sonsoles Martín del Ministerio de Asuntos  Exteriores y Cooperación.

[36]  Asghar Zaidi . Population aging and financial and social sustainability challenges of pension systems in Europe: Across-national perspective.

[37]Con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones al sistema y las prestaciones esperadas del mismo y garantizar su sostenibilidad, a partir de 2027 los parámetros fundamentales del sistema se revisarán por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en que se efectúe la revisión y la esperanza de vida a los 67 años en 2027. Dichas revisiones se efectuarán cada 5 años, utilizando a este fin las previsiones realizadas por los organismos oficiales competentes”.

 

[38]  La nueva ley reguladora del factor de sostenibilidad del sistema de Seguridad Social: Impacto y consecuencias sobre las mujeres Margarita Isabel Ramos Quesada. Revista de Derecho Social número 64 (2013)

[39] En muchas legislaciones, sobre todo cuando existe un segundo pilar muy fuerte, el primer pilar solamente alcanza,  aunque se haya cotizado 50 años, un porcentaje concreto sobre la base reguladora, que nunca llega a 100% y en algunos casos no supera el 50%.

[40]  Las reformas de las pensiones en una sociedad que envejece.IEB  report  3/2013

[41] Sobre cuentas nocionales y sobre factores de sostenibilidad en general, recomiendo el artículo “Aplicación de factores de sostenibilidad en el sistema de pensiones español: Previsiones para el período 2012-20150”.Ignacio Moral –Arce. Instituto de Estudios fiscales

[42] Ley 23/2013, de 23 de Diciembre, reguladora del factor de Sostenibilidad y del Índice  de Revalorización  del sistema de pensiones de la Seguridad Social(B.O.E. del 26 de Diciembre del 2013).

[43] Ver Antonio Baylos “La nueva ley de reforma de pensiones” .Revista de derecho social nº64

[44]  Ver” Demographic fluctuations ,Sustainability factors and intergenerational fairness-An assessment of Autria’s new pension system .Monetary policy&the economy Q1/2005”

[45] Ver “15 years of pension reform in germany old Successes and new Threats. Holger Bonin .IZA plicy paper nº11”.

[46] COM(2013) 359 final

[47] RECOMENDACIÓN DEL CONSEJOde 9 de julio de 2013relativa al Programa Nacional de Reformas de 2013 de España y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Estabilidad de España para 2012-2016(2013/C 217/20). DOUE de 30 de julio 2013.

[48]  EL nuevo modelo de pensión de jubilación : el impacto del índice de revalorización anual y del factor de sostenibilidad.

[49]  En España , se estrenó con el título “Cuando el futuro nos alcance”

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